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Canto de Daruk: Guía paso a paso

Esta misión forma parte de La Balada de los Elegidos y es la que se desarrolla en los dominios Goron. Con ella conoceremos un poco mejor al elegido Goron, Daruk, encargado de pilotar a la Bestia Divina Vah Rudania. Antes de continuar con este artículo nos vemos en la obligación de explicar que, si continuas leyendo, encontrarás spoilers, ya que esto es una guía para completar la misión del Canto de Daruk. Por otra parte, si quieres completar cualquiera de las otras misiones relacionadas con los cantos de los elegidos, tan solo tienes que ir a nuestro artículo principal La Balada de los Elegidos y acceder a las demás misiones.

Con esta misión no solo conoceremos un poco mejor a Daruk sino que también mejoraremos el poder del escudo Goron, que tardará mucho menos en recargarse, para poder comenzar con esta misión debemos llegar al altar de la región Goron. Este altar si sitúa sobre un recodo del Río Roventu, cerca de la Ciudad Goron. Para llegar, nos teletransportamos al Santuario de Himot, en la Ciudad Goron y atravesamos toda la ciudad hasta salir de ella por la parte más baja. Atravesamos la puerta de entrada y, sin salirnos del camino, cruzamos el siguiente arco situado en la curva. Un poco más adelante y, a nuestra derecha, veremos una piedra alta por la que treparemos para orientarnos hacia el río. Hay que cruzar con la Paravela y trepar la pared de enfrente. Llegados a este punto ya comenzamos a escuchar el acordeón de Nyel, el músico Orni. Nada más subir encontraremos el altar y al músico que nos tocará la balada que habla de Daruk y las tres pruebas. Aquí están las tres pistas para poder enfrentarnos a las pruebas, además, en el altar aparecerán tres imágenes con la situación exacta.

  • Enfrentarnos a la roca incandescente
  • Sostenernos sobre la lava
  • Pasar los anillos de luz

Santuario de Kamium: Trayectoria prevista

Seguir la pista de la roca incandescente nos lleva al Lago Darman. Sin embargo, para llegar hasta él, debemos teletransportanos al Santuario de Oraj en la Isla Cangrejo. Allí encontraremos una vagoneta metálica que podremos volver a situar en los raíles con el Módulo Imán. Una vez la hayamos depositado sobre estos, nos situaremos encima, la paralizaremos y la golpearemos con nuestra arma todo lo que podamos. Antes de que la vagoneta enfile una cuesta abajo, deberemos saltar al saliente de tierra. Aquí encontraremos un poste de metálico con otra vagoneta a sus pies y, justo detrás de la vagoneta una rampa que sube. Subimos por ella hasta que el camino se bifurque y tomamos el sendero de la derecha. Encontraremos tres chuchus de fuego (dos grandes y uno pequeño) y tres miniroks igneos. Si usamos las bombas desde la ladera de la derecha, los eliminaremos a todos y solo tendremos que recoger las recompensas. Luego continuamos el camino hasta encontrarnos con un Goron llamado Dengoro, que nos cuenta que Daruk venció a un monstruo gigantesco en el lago Darman: nuestra roca incandescente.

Bueno como pensábamos, se trata de un Magmarok Colosal, el problema es que no está en una superficie de piedra, sino que está en la orilla del lago Darman, pero dentro de la lava, lo que lo convierte en un problema mayor. Para vencer a este coloso de piedra, tendremos que hacer acopio de todas las flechas de hielo que podamos, podemos buscarlas o ir a comprarlas por las diferentes tiendas.  Además, os aconsejamos que cocinéis elixires de vigor o comidas vigorosas que para este enfrentamiento van a venir especialmente bien.

La forma más sencilla de eliminar a este enemigo es usar la Paravela y sobrevolarlo hasta que podamos acertarle con una flecha de hielo al cuerpo y apagarlo. Momento en que nos dejamos caer sobre él y golpeamos el núcleo que tiene en la espalda. Para ello, podemos subir a lo alto del camino y sobrevolarlo o usar el poder de Revali para iniciar el vuelo. Os aconsejamos que antes de caer de la espalda del Magmarok volváis a usar la Paravela para evitar caer en la lava. Cuando lo eliminéis aparecerá el Santuario de Kamium.

En este Santuario vamos a tener que ejercitar un poquito más la puntería. Lo primero que encontraremos será un cañón para bombas y un cristal. El objetivo es hacer estallar la bomba para que el Orbe que se encuentra dentro salga disparado y acierte a la diana. Para que el cañón gire deberemos darle un golpe al cristal. Con lo cual, lo primero que haremos será dejar caer la bomba en el cañón, luego le daremos al cristal y cuando consideremos que nos acercamos al blanco haremos estallar la bomba. Si acertamos, la pared caerá y veremos una diana mucho más alejada que sube y baja y una plataforma de madera con un cofre en el que hay un diamante.

Procederemos en ambos casos de la misma manera que antes, eso sí, si queréis coger el cofre hay que hacer regresar el cañón a su posición inicial, meter la bomba y luego volver a accionar el cristal para hacerlo girar. Cuando veamos que está orientado a la plataforma con el cofre, hacemos estallar la bomba y el orbe caerá sobre el cofre, partiendo la plataforma de madera y dejándolo caer a una más abajo. Luego solo tenemos que acercarnos a donde está el cofre por el pasillo de la derecha. Veremos unas rejas y tras ellas el cofre, así que usamos el imán para acercarlo hasta nosotros.

Una vez tengamos el cofre y hayamos acertado a la diana móvil, la reja de la siguiente sala se abrirá. Ahora, hay que conseguir abrir la del altar. Para ello encontraremos otro cañón y otro cristal, pero además, habrá un dispositivo para mover la estructura donde se encuentra la diana. Lo hacemos girar para encarar el blanco hacia nosotros y repetimos el sistema de los dos blancos anteriores.

Una vez acertemos en la diana, caerá la pared de atrás y veremos otro blanco, ahora nos tocará mover la estructura para poder ver esta nueva diana. Debemos alinear el agujero de la estructura con el blanco y a través de él, acertar con el orbe para obtener el primer Símbolo de Rudania.

Santuario de Shadlon: Ángulos muertos

Si seguimos la pista de los anillos, acabaremos en la cima de la Montaña de la Muerte. Para llegar hasta allí, es tan sencillo como teletransportarnos a la Bestia Divina Vah Rudania y en el pico de al lado veremos el primero de los anillos. Esto es una carrera contrareloj para pasar por todos los anillos azules antes de que se agote el tiempo. Nuestro consejo: es tener un poco de paciencia e ir buscando el camino a través de los anillos, alternando la Paravela con la escalada. Algo a tener en cuenta, puede ser tomar una comida rauda o algún elixir raudo, para que Link vaya más rápido. Otra cosa que debemos mencionar es que, al principio seguimos los anillos a través de la cresta de la montaña, pero al llegar al río de lava, los anillos empezarán a seguir el curso del río y tendremos que alcanzarlos con la Paravela, llegando a soltarla de vez en cuando para bajar un poco. Una vez que hayamos pasado por todos los anillos, aparecerá el Santuario de Shadlon.

Este Santuario está repleto de cubos metálicos colgados que van avanzando mediante raíles a través de los pasillos. Nosotros nos tendremos que subir a uno de estos cubos y atravesar los pasillos. La dificultad se encuentra en que en cada zona tendremos un peligro diferente. En el primer pasillo habrá chorros de fuego y nosotros tendremos que ir sorteándolos poniendo el cubo como escudo. Los primeros chorros de fuego están en el lado izquierdo (como se ve en la imagen de abajo), por lo que nos mantendremos en la cara del cubo por la que nos hemos cogido al principio. Los siguientes salen de la derecha, por lo que tendremos que trepar hacia el otro lado del cubo. Por último los siguientes están a ambos lados, así que nos situamos sobre el cubo y los pasamos por encima. Con la Paravela llegamos a la plataforma y, justo enfrente, vemos los siguientes cubos móviles.

Ojo que el peligro ahora son guardianes y pinchos y el primero se encuentra en una plataforma a la izquierda del pasillo, los demás irán cayendo conforme nos acerquemos. Si tenéis flechas bomba es un buen momento para usarlas contra los guardianes y limpiar el recorrido desde la plataforma inicial, antes de subirnos a los cubos.

Al llegar al otro lado, a la siguiente plataforma, hay que darse prisa en soltarse porque, de lo contrario, el cubo llega al final del recorrido y cae al vacío. Ahora tenemos un último circuito, en el que los cubos van a dibujar una elipse y se van a aproximar al altar, pero muy por debajo de este. Una cascada de agua nos lleva a pensar que debemos equiparnos el Módulo de hielo para ir trepando por esta cascada de agua hasta arriba del todo. A uno de los laterales veremos como hay una cascada de agua y un cofre (que contiene un Mandoble de fuego) cae al vacío varias veces entre dos plataformas. Si creamos varios bloques de hielo para que nos sirvan como una escalera para alcanzar la primera plataforma y, luego, creamos otro bloque muy pegado a esta plataforma pero por donde cae el cofre, se quedará sobre el bloque de hielo y podremos conseguir el Mandoble de fuego.

Luego volvemos a hacer otro bloque para ayudarnos a llegar a la segunda plataforma y podemos saltar con la Paravela hasta uno de los cubos superando la barrera de fuego.

Repetimos la operación de los bloques de hielo en la cascada bajo el altar y subimos hasta este para obtener un segundo Símbolo de Rudania.

Santuario de Rymka: Frena las llamas

Al seguir la pista de sostenernos sobre la lava, acabamos en el Lago Gorkon, muy cerca de la Torre de Eldin, de hecho nos teletransportamos a la torre y bajamos planeando, con cuidado porque hay un guardián, hasta el pequeño lago de lava (Lago Medigor) que se ve donde acaban las aguas termales. Al acabar el lago, hay una pared rocosa que sube hasta el Lago Gorkon en paralelo a la cascada. Nada más acabar el ascenso, en la otra orilla del río de lava vemos a tres goron a los que nos podemos acercar usando el poder de  Revali para impulsarnos. Es importante que reservéis al menos una de estas corrientes de aire que nos va a venir genial para el final de la prueba.

Los tres goron nos señalarán un anillo al que debemos llegar y mantenernos en él sobre la lava. La única forma de hacer esto es bajar por el lateral hasta unos bloques metálicos que hay en la orilla. El primer bloque lo encontramos un poco más arriba de la orilla, junto a un Lizalfos de fuego que podemos eliminar con una flecha de hielo.

El segundo bloque está un poco más abajo, junto a la lava y junto a cuatro rocas que flotan en ella.

Usando el módulo imán y los bloques metálicos podemos ir arrastrando estas rocas (golpeándolas con los bloques metálicos) hasta situarlas formando un camino. El problema es que, en cuanto llegamos a la última de estas rocas, nos encontramos que aún nos queda otro trecho que recorrer, por lo que hay que volver a mover las pierdas que están más cerca de la orilla de la misma manera para alcanzar el anillo que se encuentra en el centro del lago.

Una vez allí, aparecerá el Santuario de Rymka y usaremos la Furia de Revali para salir del lago.

En este santuario nuestra tarea va a ser la de frenar las llamas. Encontramos un pasillo en el que podemos ver varios chorros de fuego. Los tres primeros podemos pasarlos por debajo si tenemos la equipación ignífuga de los Goron y algo de vida. En los dos siguientes hay que hacer estallar una piedra situada al pie del chorro de la izquierda, por lo que este cae y nos deja paso. En cuanto a la fila de chorros de fuego a continuación, hay que pasarlo con el bloque metálico como escudo.

La pared de fuego la superamos poniendo un bloque sobre otro y fabricando un pequeño arco para pasar por debajo. En este tramo de plataforma, a la derecha hay un cofre (que contiene un Aplastarrocas) y si queremos alcanzarlo habrá que poner ambos cubos en la lava y saltar hasta él.

Luego, cogemos uno de los cubos y lo pasamos por encima de la verja para hacerlo caer al otro lado y repetimos la operación con el segundo cubo.

Los vamos a necesitar para pasar por la pasarela al altar ya que hay chorros a ambos lados. La idea es bloquear los chorros con los bloques uno a cada lado y situarnos entre ambos para ir avanzando despacio, moviendo primero un bloque y luego otro para evitar que nos quememos hasta llegar al final.

Finalmente obtendremos el último de los Símbolos de Rudania y podremos dirigirnos a la Bestia Divina.

Reto final del Canto de Daruk: La ira del Fuego de Ganon

Ahora, nos toca teletransportarnos a la Bestia Divina Vah Rudania y, al acercarnos, entraremos en un mundo ilusorio creado con recuerdos. Aquí nos enfrentaremos a “nuestros miedos”, que en resumen, vuelve a ser la Ira del Fuego de Ganon.

Una vez más, los combates contra un jefe tienen dos partes bien definidas y cambia de una a otro cuando conseguimos quitarle la mitad de la vida. En esta ocasión, el equipo y las armas que llevamos encima no va a ser las nuestras, sino que nos van a obligar a tener el siguiente inventario: 1 aplastarrocas, 1 arco zora y 5 flechas de hielo, la equipación ignífuga y 3 comidas que nos aportan un corazón cada una.

Durante la primera fase de este combate, La Ira del Fuego se dedica a lanzar ataques con su arma, pero si nos metemos justo debajo de él y le atacamos con el aplastarrocas (como en la imagen de más abajo) con cuidado de que no nos golpee o cubriéndonos con el Escudo de Daruk, le quitaremos la mitad de la vida en seguida.

La segunda parte del combate se complica un poco más, pero no es de los jefes más complicados, así que no hay que preocuparse. Basta con seguir con la vista la bola de luz azul en la que se transforma y tratar de acercarnos al máximo a donde se sitúe. Siempre estará por encima de nuestra cabeza, pero no pasa nada. En cuanto lo veamos que se rodea de un halo de fuego y comienza a absorber aire, le tiramos una bomba y cuando la haya absorbido la hacemos estallar. La Ira del Fuego caerá al suelo y es un buen momento de atacarle.

El siguiente ataque que llevará acabo será una bola de fuego que lanza con su mano libre, esquivarla es muy sencillo, basta con quedarnos quietos y cuando veamos que se aproxima nos retiramos de su trayectoria. No va demasiado deprisa, pero cuando choca contra algo estalla, por lo que si corremos un poco nos quitaremos de la explosión.

La Ira se aproximará a nosotros para atacarnos con la espada, momento en que podemos repetir la misma estrategia que al comienzo. Nos acercamos a la base de su cintura y le golpeamos con el aplastarrocas cubriéndonos con el Escudo de Daruk, si aún nos quedan suficientes. Cuando ya prácticamente está sin vida, la Ira del Fuego lanza un rayo como el de los Guardianes, que tendemos que esquivar y regresar para seguir golpeándole hasta que se quede sin vida.

Una vez eliminemos a este monstruoso recuerdo, aparecerá Nyel al lado de la Bestia Divina Vah Rudiania con una nueva tonada que nos habla de Daruk y el propio elegido nos hablará después de escuchar su canción para otorgarnos una mejora del Escudo de Daruk (Escudo de Daruk+).

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Isis Vecino

Periodista y ahora especialmente volcada en gaming y tecnología ¡Por fin!

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