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Canto de Revali: Guía paso a paso

Esta misión forma parte de La Balada de los Elegidos y es la que se desarrolla en la región de los Ornis. Con ella conoceremos un poco mejor a Revali, el elegido de la Bestia Divina Vah Medoh. Antes de continuar con este artículo nos vemos en la obligación de explicar que, si continuas leyendo, encontrarás spoilers, ya que esto es una guía para completar la misión del Canto a Revali.

Ahora bien, con esta misión no solo conoceremos un poco mejor a Revali, el guerrero Orni, sino que también mejoraremos el poder para crear corrientes de aire,que tardará mucho menos en recargarse. Lo primero de todo, tenemos que llegar al altar de la región Orni. Para llegar, basta con que nos teletransportemos a la Torre de Tabanta y miremos hacia el Poblado Orni y la Bestia Divina vah Medoh. Justo al otro lado del desfiladero veremos una estructura triangular: el altar.  Con la Paravela llegaremos en un momento.

En cuanto nos acerquemos el altar se activará y mostrará una imagen en cada pilar. Cada imagen tendrá un punto luminoso que señalará una ubicación concreta. Acto seguido, Nyel, el músico Orny, nos hablará y nos contará que estos altares aparecen en la Balada Inacabada de su maestro y que, este es el de Revali. Nos cantará la canción de Revali en la que aparecerán tres pistas de lo que tendremos que hacer en esas ubicaciones:

  • Disparar al cuerno de un dragón
  • Hacer cuatro blancos de una sola vez
  • Atravesar los anillos luminosos cual ventisca

Santuario de Gireom: Calma para apuntar

Bien, comencemos por el dragón (aunque podéis hacerlo en el orden que queráis). Una de las ubicaciones es el Cañón de Tanagar y aquí encontraremos al dragón rojo Elden. Para llegar a este cañón lo más recomendable es volver a teletransportarnos a la la Torre de Tabanta y, esta vez, mirar hacia la derecha del Poblado Orni, hacia el desfiladero que tiene por nombre, precisamente, Cañón de Tanagar. Con la Paravela podemos acercarnos hasta una de sus cornisas y esperar que pase Elden.

Un consejo, no bajéis al fondo del cañón porque desde abajo seremos prácticamente incapaces de alcanzar a Elden y menos en la cabeza. En cuanto que suene la música de forma diferente, sabremos que el dragón se acerca y tendremos que apuntar bien para darle en el cuerno y no en ninguna otra parte, ya que aunque volvamos a dispararle y acertemos, no caerá nada. Una vez le acertemos en el cuerno, caerá un trozo de este que podremos recoger (nos vendrá bien para determinadas armaduras) y aparecerá el Santuario de Gireom.

Lo primero que vemos nada más entrar en este Santuario son tres ventiladores dispuestos en Zig-Zag. El procedimiento es simple, utilizamos la Paravela para ir de uno a otro hasta alcanzar la siguiente plataforma. En esta, encontraremos otro ventilador y al ascender en su corriente de aire, podremos ver unas rocas piden a gritos que le lancemos una bomba. Aún con la Paravela abierta, seleccionamos el módulo de la Piedra Sheikah de las bombas y lanzamos una. Caerá en la corriente de aire y permanecerá flotando, ahora solo tenemos que bajar hasta el suelo y alejarnos los suficiente para hacerla estallar.

Una vez estalle la bomba nos dejará vía libre y lo siguiente que encontraremos será un cañón. Volvemos a usar las bombas (las redondas) y la soltamos en el agujero del cañón. Al finalizar su recorrido hay un ventilador que la llevará flotando hasta la plataforma de enfrente donde podremos activarla cuando se encuentre junto a las piedras.

Cuando hayamos liberado el camino de las piedras, nos situamos en el ventilador (justo delante del cañón) y usamos la Paravela para llegar flotando a la siguiente plataforma. Pasamos por el hueco y otros dos ventiladores nos lanzarán a una nueva plataforma flotante donde podremos aterrizar. Si miramos a la izquierda de esta plataforma podremos ver un cofre (contiene 10 flechas bomba y os recomendamos cogerlas). Si queréis llegar hasta él, basta con saltar al engranaje móvil situado frente a la plataforma y situarnos en alguno de los ventiladores al final del cañón. De nuevo usamos la Paravela cuando estemos orientados hacia la plataforma donde esta el cofre.

Una vez tengamos el contenido del cofre o prefiramos continuar sin él, tendremos que saltar al engranaje móvil que se sitúa frente a la plataforma. De nuevo debemos repetir el procedimiento del cañón. Soltar una bomba y dejarla que flote hasta las piedras de la plataforma siguiente. Lo que ocurre es que aquí se nos juntan dos problemas: el primero que el lugar donde nos encontramos se mueve, va girando y apuntar no es sencillo y, el segundo, que cada vez que pasa una corriente de aire y golpea la veleta junto a las piedras, baja de golpe una reja metálica contra la que dan casi todas las rocas. Por este motivo os recomendábamos que cogieseis las flechas bomba. Basta con equipar las flechas bomba y disparar a las piedras cuando la reja está levantada. Luego, esperamos a que el engranaje oriente uno de sus ventiladores hacia el agujero que acabamos de abrir y usamos el Paralizador para detenerlo. Una vez esté detenido, nos situamos sobre el ventilador, usamos la Paravela y pasamos por el hueco, donde encontraremos otros dos ventiladores. Podemos continuar con la Paravela o aterrizar en uno de los muros laterales para recargar el vigor.

Desde aquí podemos ver dos plataformas más con un ventilador cada una y el altar en el que encontraremos el primer Símbolo de Medoh. Usando la Paravela nos lanzamos a los ventiladores por los que acabamos de pasar y dejamos que nos impulsen hacia la primera de las plataformas flotantes. Tras superar este tramo aterrizaremos en el altar y obtendremos el Símbolo de Medoh.

Santuario de Nobieh: Cuatro vientos

Para acceder al siguiente Santuario hay que superar primero la prueba y destruir cuatro blancos a la vez. Para ello nos dirigimos a la Zona de entrenamiento, junto al Desfiladero Oronen. Para ir más rápido podéis teletransportaros al Santuario  de Shaua que está ahí al lado.

Una vez allí, en la cabaña de madera, podéis hablar con Teba y os contará que Revali logró acertar a cuatro blancos a la vez. Salid de la cabaña por la parte del muelle de madera y veréis que los blancos han cambiado y ahora tienen un símbolo Sheikah encima. Para llevar a cabo esta prueba lo único que tenéis que tener son muchas flechas y, al menos, dos círculos y medio de Vigor. Con eso, la prueba es bastante sencilla de realizar.

Cuando lleguemos al extremo del muelle de madera, usamos la Paravela y dejamos que la corriente de aire nos impulse hacia arriba. Nos acercamos un poco a los blancos y usamos el arco. (No debemos tardar demasiado, como máximo la mitad de un cuarto de Vigor). El tiempo se ralentizará, por lo que si utilizamos un arco con disparo rápido tendremos aún más posibilidades de conseguir superar esta prueba. Lo que sigue es destreza, un poquito de habilidad con el arco y un poquito de puntería y, en cuanto hayas acertado los cuatro blancos, aparecerá el Santuario de Nobieh al fondo de la Zona de entrenamiento.

Nada más entrar en este Santuario encontramos un ventilador desactivado y una columna iluminada en naranja. Si acertamos a la piedra de la columna con una flecha el ventilador comienza a funcionar. Ya solo tenemos que utilizar la Paravela y subir a la plataforma siguiente.

Antes de empezar a revolotear por la sala siguiente como pollos sin cabeza, conviene explicar que aquí lo que hay que conseguir es activar todas las columnas luminosas para que enciendan los ventiladores del pilar central (Sí, ese que es inmenso y está todo el rato dando vueltas).

Acabamos de acceder a una sala cuadrada con 4 plataformas, una en cada esquina y otras cuatro con ventiladores inmediatamente delante de estas primeras. En el centro, hay una columna con diferentes alturas, huecos y rejas. Es justamente ahí donde están las 4 columnas luminosas que tendremos que activar. La primera de ellas la podemos activar desde donde nos encontramos. Sin movernos de nuestra posición y con el arco preparado, debemos buscar una abertura con rejas que deja ver un cristal de color naranja, como el de la imagen de abajo. Solo hay que disparar.

Una vez activado el primer cristal bajaremos a una de las plataformas situadas en una esquina. Vamos a activar el segundo cristal. Este está tras una reja metálica que se abre cuando el viento mueve la veleta que hay debajo. Solo tendremos que esperar, con el arco a punto, a que se abra la reja y golpear el cristal con una flecha.

Ya solo nos faltan dos. El siguiente hay dos maneras de llegar a él. Una, cogiendo la Paravela y soltando una bomba cerca de las piedras que lo esconden y explotándola justo cuando pase cerca de estas. La otra opción es, que ya que hemos cogido las flechas bomba en el anterior Santuario, usemos la Paravela para llegar a la primera plataforma con ventilador que encontramos en el pilar central (justo encima del cristal de la reja y la veleta). Desde ahí y si nos asomamos por uno de sus lados veremos la esquina de las piedras. Usando una flecha bomba abriremos el camino hacia el tercer cristal.

El último de los cristales se encuentra en el interior del pilar central. Para acceder a él hay que buscar un hueco en el pie que da acceso a una plataforma con cuatro ventiladores. Nos acercamos hasta este hueco con la Paravela y dejamos que las corrientes de aire nos suban hasta el último de los cristales. En este caso, hay que activarlo con el arco. Se ralentizará el tiempo cuando vayamos a disparar y en cuanto la flecha toque el cristal se encenderá en azul. Ahora todos los ventiladores de los niveles superiores están encendidos. Solo queda ir subiendo poco a poco y con la Paravela.

Cuando llegamos arriba del todo podemos ver el altar donde conseguiremos el Síombolo de Medoh, pero si nos damos la vuelta veremos un cofre (contiene un Escudo del vigilante). Si queremos cogerlo, tendremos que usar la Paravela y rodear el pilar donde se encuentra el cofre. A su espalda y en la base encontraremos un hueco por el que podemos entrar y dejar que las corrientes de aire nos suban hasta donde se encuentra el cofre.

Finalmente, usamos la Paravela para llegar al altar donde nos darán el segundo Símbolo de Medoh.

Santuario de Kihiat: La senda del orbe

Ahora nos toca pasar por los aros luminosos con la velocidad de la ventisca. Para eso tendremos que utilizar el truco de deslizarnos con el escudo.

Para los que aún no sepáis usarlo, es sencillo: nos equipamos con un escudo, sacamos las armas con “Y” y presionamos “ZL” para usarlo. Manteniendo “ZL” presionamos “X” para saltar y acto seguido “A”. Link hará un mortal y usará el escudo como una tabla de Snowboard.

Para comenzar la prueba lo más sencillo es teletransportarnos al Santuario de Savgom, pero si no lo habéis descubierto aún (está justo al lado de donde comienzan los anillos de luz y tras unos bloques de hielo que esconden algún enemigo) podéis ir al Santuario de Shadad, cerca de la cabaña de Selmie, la campeona de deslizamiento sobre escudo y dirigirnos hacia la Cumbre de Hebra. A pocos pasos del Santuario de Savgom se encuentran los aros.

Aquí no hay trucos, sino destreza. Hay que cruzar todos los aros antes de que se acabe el tiempo. Solo os podemos dar un consejo, cuidado al pasar el segundo aro porque viene un cortado y tendremos que usar la Paravela para no caernos. Al final del trayecto, en la Estepa de Arkpin, aparecerá el Santuario de Kihiat.

En este santuario veremos como un orbe va por un camino, pero que a mitad de este se cae. Nuestra misión es conseguir que el orbe llegue al final del recorrido y caiga en el agujero de la plataforma de abajo. Lo primero que vemos nada más avanzamos un poco es un ventilador. Antes de usar la Paravela, os recomendamos que creéis unos bloques de hielo en la pared con agua que hay justo en frente.

Ahora sí, usamos la Paravela y subimos hasta la mitad del camino del orbe, justo al punto donde se cae. Lo primero que encontramos es un par de placas metálicas que, al moverlas, crean un puente por el que puede seguir circulando el orbe.

El siguiente paso es taponar la vía por la que cae el orbe. Hay dos pantallas metálicas que, si las movemos el orbe se ve obligado a girar.

Ahora el orbe puede continuar su camino, al menos hasta superar el puente que hemos creado a partir de las dos placas metálicas, porque justo después se va a encontrar con una cinta transportadora que lo hace retroceder. Debemos situarnos sobre el interruptor que cambia la dirección de la cinta, impulsando el orbe hacia delante y no bajarnos hasta que el orbe haya superado la cinta transportadora. Desde el propio interruptor podemos dar el siguiente paso, usar el Paralizador para bloquear un balancín por el que tiene que pasar el orbe hasta los bloques de hielo que creamos al principio.

Finalmente, lo único que queda por hacer es subirnos al interruptor que se encuentra cerca del ventilador en el que comenzábamos, para lanzar la esfera hasta el agujero. Acto seguido se abre la reja que permite pasar al altar.

Sin embargo, como en todos los Santuarios hay un cofre (contiene un Arco de Halcón) y si queremos cogerlo tenemos que volver a utilizar el ventilador. Subimos esta vez más alto, al piso siguiente. Por el tobogán por el que baja el orbe no podemos subir, así que si lo rodeamos veremos una plataforma con agua y un bloque de piedra. Tendremos que crear un bloque de hielo para poder subir a la piedra y luego crear otro que empuje la piedra hacia arriba para alcanzar la plataforma con la escalera. Lo siguiente es subir todos los tramos de escalera hasta llegar al cofre.

Nos lanzamos con la Paravela hasta el altar y obtenemos el último Símbolo de Medoh.

Reto final del Canto de Revali: La ira del viento de Ganon

Ahora nos toca teletransportarnos a la Bestia Divina Vah Medoh y al acercarnos entraremos en un mundo ilusorio creado con recuerdos. Aquí nos enfrentaremos a “nuestros miedos”, que en resumen, vuelve a ser la Ira del Viento de Ganon y la forma de atacarla es la misma que cuando nos enfrentamos a este monstruo por primera vez.

Recordaros que este combate tiene dos partes bien diferenciadas:

  1. La primera en que la Ira del Viento solo lanza algún que otro tornado despistado (se pueden esquivar con facilidad) y nos apunta con su arma que tiene 4 disparos, que no nos alcanzarán si no nos quedamos quietos y vamos caminando en una única dirección.
  2. Cuando la Ira del Viento se queda con la mitad de la vida, se enfurece un poco más y los tornados pasan a ser dos en lugar de uno, lanza una especie de misiles que se conectan entre ellos y te disparan (hasta 4 disparos también) y, en otras ocasiones, te ataca con un rayo láser como el de los guardianes. Correr y refugiarse tras las columnas son buenos trucos para evitar que nos alcance algún golpe.

Todo esto no tendría mayor complicación si no fuese porque no contamos con todas nuestras armas y nuestra comida, sino que comenzamos el combate con tres arcos, 100 flechas normales, 5 flechas bomba, una única espada y de materiales, una frambuesa, una seta y un muslo de ave. Así que la opción de curarse no la contempléis demasiado y procurad esquivar todos los ataques que podáis.

Ahora bien, consejos para pasarse a la Ira del Viento de Ganon por segunda vez. Las flechas obviamente son lo mejor que nos pueden dar y aunque los arcos, probablemente tengáis en vuestro inventario arcos que hagan más daño, no están del todo mal. Importante, tratar de esquivar todos los ataques que podamos, para ello el simple hecho de andar ( a veces correr) y esconderse detrás de alguna columna, no son malas ideas. Sin embargo, lo más importante es vigilar dónde se encuentra la Ira del Viento en cada momento. Para ello, cuando desaparezca convirtiéndose en luz, tenemos que estar atentos de la bola que forma y seguirla, de forma que cuando se materialice, podremos atacarle al ojo con las flechas. Cuantas más flechas acierten en el ojo, menos ataques realizará la Ira del Viento. Nosotros lo eliminamos a base de flechas, porque, aunque hay momentos en que cae al suelo y le podemos asestar golpes con la espada, generalmente siempre estábamos demasiado lejos y no llegábamos a tiempo.

Al finalizar este enfrentamiento regresaremos a los pies de Vah Medoh y nos encontraremos con Nyel que nos tocará el Canto de Revali. De esta manera, conoceremos un poco más la historia del elegido Orni y La Furia de Revali mejorará pasando a ser Furia de Revali +.

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Isis Vecino

Periodista y ahora especialmente volcada en gaming y tecnología ¡Por fin!

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