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Eventos NO mixtos para gamers ¿avance o atraso?

Los últimos días se ha generado la polémica sobre los eventos no mixtos en el mundo del gaming y no he podido dejar de lado este tema porque, creo, que se nos está yendo de las manos. Comprendo que son muchas las mujeres que entienden estos eventos como reuniones terapéuticas para superar malos momentos y encontronazos que han vivido al ser criticadas por jugar a videojuegos, pero ¿es un evento mixto la solución?. Vamos a hablar primero del incidente que ha hecho saltar la polémica: los ataques y posterior cancelación del evento Gaming Ladies.

Para quienes aún no sepáis qué es Gaming Ladies, es un evento que organizaba su segunda edición para el próximo  27 de julio en Barcelona. Este evento, pensado en exclusiva para mujeres gamer y al que solo podía acceder el género femenino, ha sido cancelado tras recibir numerosos comentarios en contra, algunos de ellos con una importante falta de saber estar.

Finalmente, en un comunicado a través de su cuenta en Twitter, el pasado 27 de junio ( a un mes vista del evento) Marina Amores (Blissy), periodista y coordinadora del evento anunciaba que King Barcelona – empresa patrocinadora del evento – había decidido cancelarlo. Esta cancelación no es definitiva, están buscando otro lugar y otro momento para celebrarlo, pero por ahora, esta segunda edición está cancelada.

Gaming Ladies iba a contar con la presencia de Judit Tur, especialista en localización de videojuegos, Mariona Valls, directora de arte y cofundadora de Mango Protocol, Yolanda Serrano, QA en King Barcelona y África Curiel, diseñadora narrativa y fundadora de FemDevs. La coordinadora del evento, Marina Amores, ha confirmado  que estas charlas se celebrarán en  Madrid y Barcelona en los próximos meses.

El motivo de la cancelación de Gaming Ladies se debe a una serie de comentarios en contra, no tanto del evento en sí, sino de la exclusividad de que sea solo para mujeres. Han sido muchos los hombres que se han expresado en las redes sociales y se han posicionado en contra de eventos como este, dentro de la educación y el saber estar. Sin embargo, como en todas partes y en todos los colectivos, no faltan aquellos que deberían hacérselo mirar. Algunos por sumarse al chascarrillo, otros porque realmente lo piensan – quizá la parte más preocupante -, los comentarios han sido, por decirlo finamente, desafortunados y bastante ofensivos.

Ahora bien, denunciando el asunto de los comentarios fuera de lugar o los hilos en determinados foros incitando a boicotear el evento, cosa que no es normal… Lo que tampoco es muy normal es lo de eventos no mixtos. Si hay que ponerse en la piel de una mujer que se siente insegura en el amplio mundo del gaming y que acude a eventos como este, porque prometen ser zonas de protección donde discutir temas peliagudos como el sexismo en un ambiente distendido y relajado, se puede llegar a entender. Sin embargo, en mi modesta opinión, no es sano.

¿En qué momento acudir a un lugar en el que no existe diversidad de opinión ni de debate es bueno? En general la forma más sencilla de superar un miedo es enfrentarse a eso que tememos y si tenemos un problema con alguien lo más lógico es tratar de hablar con ese alguien, ponernos en su piel y comprenderlo y que esa persona haga lo mismo con nosotros. Es cierto que hay con quién no se puede dialogar y cuando se trata de un enfrentamiento 1v1, no tiene solución. Sin embargo, estamos hablando de colectivos y no podemos cortar a todos por el mismo patrón, por lo tanto los eventos no mixtos no solucionan el problema, más bien lo agravan.

Si estos eventos no tuviesen repercusión y simplemente se quedasen en el radio de acción de las personas interesadas, no existiría un problema. El problema surge cuando, al moverlo por las redes sociales – lógicamente si no se dan a conocer tampoco iría nadie -, el género excluido se siente marginado. Entonces, nos hallamos ante un panorama en el que mujeres que luchan por no sentirse marginadas, excluidas, ni insultadas en un mundo en el que “cuatro gatos”, con conceptos bastante erróneos, consideran de hombres, excluyen a estos “cuatro gatos” y a todo el género restante. De esta forma están marginando a un grupo de hombres que no tienen estos ideales y sí defienden la igualdad. Desde mi punto de vista es, como poco, paradójico.

En lugar de tratar el problema, nos unimos haciendo piña a gente con el mismo problema y hablamos de ello, pero no lo estamos solucionando porque nadie ha invitado a aquellos con quiénes tenemos el problema. Como mujer que ha vivido, en algún momento, algún episodio de los que se denuncian para justificar eventos no mixtos como – “entré a un chat con babosos”, “me insultaron por jugar a videojuegos”, “no me dejaron participar en una party por ser mujer”… – tengo que decir que, en mi experiencia, son casos aislados.

Todos los hombres que he conocido en este mundo me han tratado correctamente, a lo mejor en algunos casos con mayor cuidado por ser una mujer, cosa que puedo entender que a algunas les moleste. Sí, porque a veces somos tan retorcidas que pensamos que el tío que nos está ayudando, lo hace porque piensa que no vamos a poder hacerlo solas y por nosotras mismas. Pues la experiencia me ha brindado otro punto de vista, lo hace porque le ha salido así, igual que lo haría una mujer que ve a un novato y que trata de ayudarlo. Sin embargo, en este segundo caso el muchacho daría las gracias y pensaría “¡Mira qué maja!” y seguiría jugando tan feliz. Otra cuestión son los que se creen superiores, y, por desgracia, de eso hay en los dos géneros.

Como experiencia propia, creo que los grupos mixtos enriquecen para todo, para montar eventos, para participar en competiciones o para lo que sea. Segregar, el tiempo y la historia, nos han enseñado que no vale para nada más que para fomentar odio y animadversión.

Si alguien te ayuda en un juego, piensa “Qué maj@” y sigue con tu vida, si alguien te impide entrar en un grupo analiza el motivo y, si es por ser mujer, entonces piensa que es uno de esos “cuatro gatos” y, seguro, que si te das la vuelta encontrarás a un tío normal que no tendrá problema en jugar una partida contigo. Si alguien te insulta por ser mujer y jugar con videojuegos, piensa que es otro de esos gatos y lo está haciendo porque se siente amenazado por ti. Si doblegas y te encierras con otras tías, él gana. Si entras en un chat y, al descubrir que eres tía, todos se vuelcan contigo, entra en otro chat con gente normal. Es cuando entramos al trapo cuando los que atacan se creen con más fuerza. Sin embargo, si normalizamos que hombres y mujeres jueguen juntos sin importar quién está detrás del personaje, los “cuatro gatos” acabarán por cansarse y desaparecer.

Si ahora fomentamos eventos no mixtos porque nos duele que nos marginen estamos haciéndole, a otros, lo mismo que denunciamos con estos eventos. En lugar de avanzar y conseguir fomentar el juego en equipo, el buen rollo y la diversión estamos provocando todo lo contrario, enfadando a muchos que se sienten ofendidos porque las mujeres les han metido en el mismo saco de los “cuatro gatos”, marginándolos y dando motivos a esos “cuatro gatos” para crecerse y encender la mecha de la discordia. En mi opinión: es un atraso.

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Isis Vecino

Periodista y ahora especialmente volcada en gaming y tecnología ¡Por fin!

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