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Santuario de Asiph, prueba del poder destructor: Guía paso a paso

Lo más lógico desde el Santuario de Soukeh es que nos teletransportemos de vuelta a la Torre de la Meseta y descendamos. Ahora nos dirigimos hacia el Templo del Este, que es justo donde hemos visto el último Santuario. Antes de continuar, queremos avisar a los lectores de que esta guía contendrá spoilers ya que no podemos realizar una guía sin desentrañar los secretos del juego.

En realidad está muy cerca de donde nos encontramos, así que en seguida llegaréis a las ruinas del Templo del Este. Cuidado con esta zona porque, aquí descubriréis que algunos guardianes oxidados cobran vida y nos atacan con un potente láser. Ahora mismo no podemos destruiros de ninguna manera, así que es mejor evitar que nos ataquen y parapetarnos detrás de un muro para que no nos vean y vuelvan a apagarse.

Desde la Torre de la Meseta llegaremos al Templo del Este por uno de los laterales, nosotros os recomendamos que sigáis la línea del precipicio y accedáis al Santuario por la parte trasera del templo.

Parte trasera del Santuario de Asiph

Una vez nos encontremos dentro del Santuario de Asiph tendremos que activar el último módulo – que podemos conseguir en esta Meseta – de la Piedra Sheikah, pero en este caso aparecerán dos módulos de Bombas remotas. Podemos ver que unas bombas son cuadradas y las otras redondas. Ambas sirven para destruir objetos, pero las cuadradas no ruedan. Esencialmente, esa es la diferencia.

primeras piedras del Santuario de Asiph

Ponemos la primera bomba en las piedras agrietadas al final de la rampa y la activamos haciendo volar las piedras y dejando libre el paso. Al final del pasillo encontraremos que se bifurca. A la derecha hay una nueva pared de rocas agrietadas, que si eliminamos, dejará al descubierto un cofre con un Mandoble de viajero. A la izquierda del pasillo por el que vinimos, otra pared de rocas desgastadas nos corta el paso. La eliminamos y nos deja acceder a la siguiente sala.

Veremos una plataforma que se desplaza desde donde nos encontramos hasta una pared taponada de nuevo por las rocas agrietadas. La idea es colocar una bomba en la plataforma y dejarla llegar a la pared. La activamos y eliminamos la mayoría de las rocas para poder pasar. Luego nos subimos a la plataforma móvil y pasamos a la siguiente sala.

plataforma móvil del Santuario de Asiph

En esta sala podemos ver varias “lanzaderas”, de hecho en la de en medio de está lanzando un orbe brillante de color naranja. Frente a la que se encuentra en el extremo izquierdo de la sala, podemos ver un cofre que contiene un Ámbar. Si queremos cogerlo, es sencillo. Nos situamos delante del bloque cuando baje y cuando se impulse nos hará saltar hasta la plataforma donde se encuentra el cofre.

Santuario de Asiph impulsados hacia el cofre

Bajamos de esta plataforma y subimos las escaleras para dirigirnos a la lanzadera que hay justo en el lado opuesto, la que tiene una especie de conducto raro.

Santuario de Asiph conducto para bomba

Lo que parece una cañería es para meter una bomba redonda y que ruede hasta el bloque que se desplaza. Cuando el bloque impulse a la bomba, la enviará contra las rocas de enfrente y podremos hacerla explotar.

Ya solo queda bajar por las escaleras y subir la escalera de madera para llegar al altar o dejar que el bloque nos impulse, a nosotros también, hasta la plataforma de enfrente. Indistintamente llegaremos al altar y conseguiremos el cuarto símbolo de valía.

No os recomendamos que estalléis la pared que hay frente al Santuario, al menos de momento, ya que hay un guardián que se activará en cuanto salgamos por el arco. De todas formas al ser el último Santuario de esta meseta tendremos la visita del Anciano encapuchado que promete contárnoslo todo si acudimos al “lugar donde confluyen los cuatro santuarios”. Continuaremos esta guía en el artículo sobre la Meseta de los Albores.

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Isis Vecino

Periodista y ahora especialmente volcada en gaming y tecnología ¡Por fin!

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