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Total War completa el mundo de Warhammer

La llegada de la nueva actualización, Mortal Empire, unifica los dos títulos de la saga y mucho más

Cuando en su momento se anunció que el mundo de Warhammer y la estrategia de la saga Total War iban a fusionarse, algunos padecimos sentimientos encontrados. Habíamos salido bastante escaldados con las anteriores entregas, Rome II y Atila, que pese a ser un avance con respecto a lo que Shogun 2 nos ofrecía, no llegaron al corazón de los fans de la saga de la misma manera que en su momento lo hizo el primer Rome Total War. Dos juegos con sus respectivos DLC’s ambientados en momentos relativamente cercanos no era lo que algunos queríamos especialmente.

Por eso, cuando se anunció que la siguiente entrega de la famosa saga de estrategia Total War, iba a estar ambientada en el mundo de Warhammer, se levantó cierta expectación. Ambientada desde siempre en diferentes épocas históricas, la temática se salía totalmente de lo que estábamos acostumbrados y, en fin, seguro que más de uno hemos pasado parte de nuestra juventud pintando y montando figuritas de Warhammer. Verlas animadas y pegándose unos a otros podía ser, simplemente, genial y más con las batallas y espectacularidad a los que nos tiene acostumbrados The Creative Assembly (CA en adelante).

Imagen publicada durante el desarrollo del primer Total War Warhammer

Con el tiempo fueron desvelándose noticias sobre el desarrollo del juego y el hype fue creciendo en algunos de nosotros, pese a que normalmente suele conllevar futuras decepciones. Esperábamos a que anunciaran una nueva unidad, un nuevo héroe o alguna nueva facción y, sobre todo, aquellas con las que de pequeños nos habíamos entretenido tanto. Estaba claro que al menos los Pieles Verdes y los Imperiales iban a ser indispensables en esta entrega e, incluso, nos hacíamos a la idea de que nuestra facción preferida seguramente acabara saliendo en algún DLC que con resignación terminaríamos comprando.

Decepción

Cuál fue la sorpresa al darnos cuenta que, para su lanzamiento en mayo de 2016, sólo iba a haber cuatro facciones jugables: los previamente nombrados además de Enanos y Condes Vampiro. Ah, y cabe decir también que el mapa en el que se desarrollaría la campaña sería la mitad, si no menos, del mundo de Warhammer. Eso ya nos podía dar una idea de qué razas iban o no a estar en este juego y, decepcionados, miramos a otro lado.

Mapa inicial a la salida del primer juego.

Por supuesto el juego no era malo. Cumplía con todo lo que cabe esperarse de un Total War, además de añadir mecánicas nuevas para la saga como la magia. Pero seguía siendo algo incompleto, un mundo cercenado sin realmente demasiadas similitudes con el mundo de Warhammer, al menos en su totalidad y complejidad. Es cierto que se trata de un universo enorme, con una quincena de razas o ejércitos diferentes y un territorio muy vasto, que dentro de un solo juego quizás era pedir demasiado.

Entonces llegó el primer DLC con una nueva raza (los Guerreros del Caos) y la comunidad estalló. Criticando el modelo de negocio de CA (y su distribuidor, Sega) se consiguió que fuera gratis para aquellos quienes poseían el juego las primeras semanas tras su lanzamiento. Sería algo que no se volvería a repetir, aún cuando todavía saldrían cuatro DLC’s más.

A modo de trasfondo se entiende el por qué hay gente que no le ha dado ni siquiera una oportunidad al juego. Pero es en este momento cuando anuncian Total War Warhammer II.

¿Esperanza?

La llegada de la noticia no es que nos pillara desprevenidos. Sabíamos que CA tenía en mente algo así para aprovechar e introducir todo aquello que les faltó en el primer juego, pero, ¡sorpresa! Era la otra mitad que nos faltaba sin, por supuesto, la primera mitad. Es decir, teníamos el mundo de Warhammer en dos juegos independientes y, cómo no, con sus DLC’s respectivos. Los ecos de Atila y Rome II resonaban en nuestros oídos.

Por otro lado, al fin traían algunas de las razas que más se habían pedido y echado de menos en el primer Warhammer, lo que queramos o no, atrajo de nuevo las miradas de los fans del universo. Durante el desarrollo del mismo se nos fueron lanzando pedazos de información que al final confirmaron lo que todos esperábamos: CA tenía la intención de que se pudiera jugar con todas las razas a la vez en el inmenso mundo de Warhammer al completo.

Eso es precisamente de lo que va la actualización de Mortal Empires (intentando colarnos que es un «DLC gratuito»). Se pretenden unificar ambos juegos para que se pueda disfrutar de su contenido a la vez, sin fisuras, en lo que todos pensábamos en un principio que nos iba a ofrecer Total War. Hasta aquí genial. Todos contentos, pero… ¿por cuánto nos sale a pagar si alguien quiere tener acceso al contenido completo de ambos juegos y disfrutar de la experiencia al 100%?

Si calculamos según los precios actuales, sin tener en cuenta rebajas de ningún tipo, estaríamos hablando de unos 130€, y eso que todavía no han salido los DLC’s de la segunda entrega. Quizá debamos hacer un ejercicio de reflexión sobre si de verdad, como consumidores, podemos permitir que nos entreguen trabajo medio hecho y que para completarlo con cosas básicas, que no extras, debamos pagar más dinero todavía.

El próximo día 26 sale esta actualización y, si seguís a Total War, ya sea por su página principal o en redes sociales, van desvelando cada día algo nuevo que aparecerá con ella. Del modo que sea, al final tenemos lo que queríamos. Un gran Total War Warhammer que cumple con las expectativas pero, ¿a qué precio?

(P.D. Por si alguien se lo pregunta: no, no esperaba a los Skavens. Siempre he sido de los Elfos Oscuros.)

Javier

Historiador y aficionado a los videojuegos, ¿existe algo más pedante?

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